En caso de necesidad de acceso venoso de hasta 2 semanas de duración, se podrá usar un catéter venoso central tipo epicutáneo-caval (ECC), colocado en venas superficiales.
La elección de la vena superficial a canalizar se basará preferiblemente en el protocolo RaSuVA, que implica un examen sistemático de las venas superficiales del neonato, desde el pie hasta la cabeza, primero del lado derecho y luego del izquierdo, valorando las siete sedes donde con más probabilidades de podrá individualizar una vena: (1) maéolo medial, (2) maléolo lateral, (3) área retropoplítea, (4) mano y muñeca, (5) zona antecubital, (6) zona preauricular, (7) zona post-auricular.
En neonatos con agotamiento vascular superficial o en neonatos en los cuales -aunque tengan venas periféricas superficiales disponibles- la inserción de un ECC se complica por la posición de la punta, será indicada la inserción de un CICC o un FICC.
