Un PICC tunelizado y fijado con un sistema de anclaje subcutáneo (SAS) tiene unas características tales que puede considerarse un acceso venoso a largo plazo. En la mayoría de los casos, el SAS puede permanecer en sede por muchos meses, hasta la retirada del catéter.
El catéter debe ser un PICC de alto flujo, en poliuretano de última generación, de punta abierta, sin válvulas. Este tipo de catéter se asociará a un riesgo mínimo de fracturas y complicaciones mecánicas, a un menor riesgo de malfuncionamiento y a una desobstrucción más sencilla.
