Cualquier tipo de acceso venoso central en edad pediátrica (como en edad adulta) hoy día debe colocarse obligatoriamente con la ecoguía.
La inserción mediante técnica de punción “a la ciega” de la subclavia o de la yugular interna es una consideración con poco sentido, peligrosa, éticamente discutible y legalmente enjuiciable en caso de complicaciones.
La inserción de acceso venosos centrales mediante disección directa de la vena -usada en el siglo XX- hoy está totalmente obsoleta, asociándose a un mayor riesgo de complicaciones (infecciosas, trombóticas, hemorrágicas, etc.), tiempos más largos de inserción, y mayores costes.
Cuando las venas profundas del brazo están disponibles tras visualizarlas con la ecografía (al menos en un lado), el CVC de elección también para edad pediátrica es el PICC. Este acceso, de hecho, está especialmente exento de riesgos de complicaciones significativas durante la inserción, puede ser colocado también en niños muy frágiles desde el punto de vista cardiorespiratorio o de coagulación, y se beneficia de un lugar de la salida del catéter en una zona (mitad del brazo) muy favorable ya sea por la baja carga bacteriana de la zona, ya sea por la facilidad para mantener una buena cura.
Las principales contraindicaciones de la inserción de un PICC en el paciente pediátrico como en el adulto, son:
- la existencia de una insuficiencia renal crónica de grado 3b-4-5 (es decir, necesidad actual o futura de diálisis crónica)
- la presencia (bilateral) de varios tipos de patologías del miembro superior, de tipo vascular (trombosis venosa anterior o actual), linfática (linfadenectomía axilar), neuromuscular (paresia/ hemiplejias), cutáneas (quemaduras u otras lesiones cutáneas, infecciosas o distróficas), osteo-articulares (anquilosis, fracturas, etc.).
