Un catéter central tunelizado y fijado con un sistema de anclaje subcutáneo (SAS) tiene tales características que puede considerarse un acceso venoso a largo plazo. En la mayoría de los casos, el SAS puede permanecer en sede por muchos meses, hasta la retirada del catéter.
En edad pediátrica, un dispositivo de este tipo tiene la gran ventaja de permitir una retirada sencilla che no implica ni sedación ni anestesia local (cuando, por el contrario, la retirada de un catéter con anillo de dacron implica normalmente una pequeña incisión con anestesia local, con o sin sedación).
Es importante que el catéter sea de alto flujo, en poliuretano de última generación, de punta abierta, sin válvulas. Este tipo de catéter se asociará a un riesgo mínimo de fracturas y complicaciones mecánicas, a un menor riesgo de malfuncionamiento y a una desobstrucción más sencilla. Podrán usarse los catéteres vendidos normalmente como PICC incluso cuando se quiera colocar un CICC o un FICC, especialmente agradecidos para ser tunelizados tanto por su longitud (aproximadamente 45-60 cm), como por la técnica de inserción (Seldinger modificada) que simplifica el procedimiento de tunelización.
