Cuando el acceso venoso es necesario para pocas semanas o pocos meses (medio plazo) está indicado un catéter periférico, siempre que no sea necesaria la extracción frecuente de muestras de sangre o la administración de tratamiento no compatible con la vía periférica. Un ejemplo de indicación de acceso venoso periférico puede ser un paciente en tratamiento paliativo con tratamiento de hidratación y analgesia; o un paciente que precise en domicilio trasfusiones regulares de sangre o hemoderivados (inmunoglobulinas, factores de la coagulación, etc.); o paciente con tratamiento antibiótico en régimen ambulante (OPAT, outpatient antimicrobial therapy), cuyos antibióticos sean compatibles con la vía periférica.
En todos los además casos, si existe necesidad de extracciones de sangre frecuentes o de administración de soluciones no compatibles con la vía periférica (quimioterapia, nutrición parenteral hiperosmolar, antibióticos irritantes para el endotelio, etc.) será oportuno recurrir a un catéter venoso central.
